
Otro domingo de preparación, con algo de buen fútbol, dientes afilados y equipos que empiezan a mostrar para que están.
El hexagonal que congrega a Brown, Todd, Huracán, Sanfra, Palermo y Villa, tuvo su segunda parte. Otra muestra de cómo algunos de los equipos se van poniendo en forma, un aperitivo para engañar el estómago futbolero hasta que llegue el plato fuerte que aun no tiene fecha. O si, la tiene: el Apertura debiera arrancar el domingo próximo, porque así los había dispuesto la Liga. Sin embargo, ni habrá inicio de torneo, ni tampoco se jugará la tercera fecha de esta serie de amistosos, por lo que podremos permitir que las abuelas se atrasen en poner los fideos, aunque no tanto porque no sea cosa que el partido entre Boca y River nos agarre mojando el pan en la salsa. Y hablando del superclásico, esa es la razón por la que el domingo no hay cancha, y habrá que esperar hasta el feriado del miércoles 24 para ver futbol del nuestro. ¿El campeonato? Huelgan las certezas, pero dicen que empieza el domingo 4 de abril. Dicen, eh.
Por lo pronto, ayer se jugaron tres partidos. En el primero, San Francisco ratificó los pasajes de buen juego ante Todd y otra vez ganó, lo que ayuda aun más a seguir ganando confianza en una iniciativa en la que El Santo viene creyendo hace ya un tiempo, pero han sido los números los que no le han permitido al equipo de Teto Medina creer a ojos cerrados en eso que propone cuando la pelota empieza a rodar y el tiempo a correr. Con Ramírez y Córdoba, la dupla de volantes centrales de mucha precisión y criterio para hacer que la bola circule por los lugares indicados en el momento correcto – Sanfra ganó en volumen de juego, para que luego Lobato le agregue aceleración y vértigo y la búsqueda constante de Oscar Dominé que siempre aparece como una amenaza en cercanías del arco rival. Quizá en la defensa, sobre todo en la derecha, deberá Medina acentuar su preocupación. Villa, por su parte, no hace más que tratar de armar un ejército con muchos caídos y otros desertores, que si bien da batalla parece no tener con que ganar la guerra. Así las cosas, con una formación joven que dejó en el banco los que parecen ser sus mejores hombres, recién en última parte del segundo tiempo consiguió una producción con buenos momentos llegando a descontar la ventaja que a través de Lobato en el primer tiempo y Juani Ricci había establecido con justicia. Finalmente, fue 2 a 1 para Sanfra, y por eso es puntero de este minitorneito que no se sabe bien como es que se definirá, pero si la cosa es por puntos, El Santo tiene la mejor tarjeta.
Dos que habían perdido, fueron los protagonistas de la segunda vuelta. Todd, con un equipo similar al que seguro empezará el torneo no pudo con el devaluado Huracán que con la llegada de Ariel Ferretti mejoró mucho su presentación respecto de lo que había mostrado ante Brown, si bien este modelo de Camote Oviedo y Juan Tejera ya sacó chapa de equipo incómodo, de esos que muerden talones y además, cuando le tiran la pelotita, además de perseguirla y alcanzarla, la sabe devolver redonda. Buenos ratos de buen fútbol mostraron ambos, aunque a el ultimo campeón le costó generar sociedades que lo pongan cerca de convertir. El cero los condena, pero las aéreas fueron territorio muy frecuentado por los dos equipos, mucho más por Huracán que fue mejor gran parte de los 90, todavía más en la segunda parte en la que tuvo las situaciones más claras para salir del empate. No obstante, Diego Ayala estuvo a casi nada de meterse en las mejores páginas del anecdotario de nuestro fútbol con un saque de arco a arco que no fue gol porque León decidió tener también su mención en este álbum y en la línea evitó el tanto del buen arquero Cosmopolita. El principio del cuento dice que había una vez un arquero (Medina, el de Huracán) que salió de sus tres palos para emular a Chilavert y volvió con la cola entre las patas mirando la pelota pasarle por encima destino a su arco.
Entre Brown y Palermo estaban puestas las fichas. Las expectativas alimentadas por dos propuestas ofensivas, no conformaron del todo a los apostadores en una primera mitad en la que el juego se hizo muy cortado, con algunos roces impropios de lo que implica un partido amistoso que se mantuvo en cero hasta los minutos finales de la segunda etapa. Desde el inicio, ambos se buscaron, pero por los lugares equivocados. Los dos con tres defensores, buscaron protagonismo, pero la cosa se hizo confusa y sin un dominador claro. Macelliari por afuera desde derecha fue salida para los de Cericola. Mientras que Mario Herrera se hizo cargo de cada avance, siempre vertical y buscando acoplarse a los de arriba que tuvieron poco compromiso, excepto Cuniolo que buscó ser cómplice. El Maestro sigue buscando la formula que le permita tener ese equipo explosivo, en la búsqueda va encontrando factores para creer.
En el Verdinegro, al defensa de tres hombres obligó a Ríos a jugar casi metido de central, perdiendo el medio. A los 10 minutos, Gorosito – una de las apuestas de Chazarreta para este Torneo que se viene - sufrió un golpe que por precaución lo mandó fuera de la cancha sin siquiera haber tenido una participación concreta. En su lugar, Santi Maurici jugó uno de los mejores partidos que se le vio, bien en el ida y vuelta con la marca, ganando espaldas, apareciendo para definir. Mansilla, volvió a mostrar que esta picante, que ha ganado velocidad y que recupero la confianza para probar al arco. Además del disparo al travesaño de Pablito Duarte (algo desorientado jugando cerca de Ríos y Pacheco), tres remates suyos fueron lo más peligroso del verde hasta que de los pies de Chifle Pérez llegó a apertura del marcador, y luego Eze González cerró la cuenta.
De este modo, solo queda una fecha más de este hexagonal que finalizará con los partidos que se disputen el miércoles 24 desde las 13 hs en El Estadio: Palermo vs. Huracán; Villa vs. Todd y San Francisco vs. Brown definiendo el ganador.
